La fiebre del running

Buenas!
Running Las Tablas
Dentro de las tendencias y modas de hoy en día está el running (correr de toda la vida). Esta actividad física ha tenido siempre bastante acogida, pero hoy en día es brutal porque ha tenido un desarrollo exagerado en los últimos años.  Varios son los motivos y entre ellos está la crisis, ya que correr es relativamente barato.

El calendario está plagado de carreras populares los fines de semana, llegando a tener lugar varias a la vez en la misma ciudad, con diferentes distancias en cada una de ellas. En el caso que nos toca, Madrid es la ciudad de las carreras populares por excelencia. Hay de todo tipo, con distancias y perfiles diferentes.

Como en tantas otras cosas, yo soy víctima de esta moda, pero he de decir en mi defensa que en mi caso el vicio por correr empezó bastante antes que la moda actual.

El tema del running está bastante manido, mucho se ha escrito de la tendencia actual por correr, pero yo os quiero contar cómo la he vivido yo en mis carnes, por qué empecé a correr y por qué en mi caso comencé a competir en carreras populares.

Empiezo por el principio, ¿cuándo y por qué empecé a correr?.  Pues viendo mi caso, creo que lo podemos dividir en varias fases:

Fase 1 - Comienzo

Creo que mi caso es de los más lógicos. En la adolescencia practicaba todo tipo de deportes, jugaba en un equipo de futbol, bici, etc.. Llegado un momento, dejas de hacer todos esos deportes por motivos varios, entre ellos el tiempo, y empiezas a engordar…  De aquello hará unos 11 años.

Comencé en un gimnasio, pero en tres meses engordé todavía más, pero con más músculo. Peor todavía.. Además, vi que el gimnasio no es lo mío.. El tema pesas y meterme en un sitio cerrado todo el tiempo no era lo que más me gustaba. Además, estaba el tema del dinero, ya que en aquél momento no había las ofertas en los gimnasios que hay ahora y era caro ir al gimnasio.

Por tanto, la opción más natural era correr… Como estás gordo, no te gusta verte así, el gimnasio tampoco te gusta y quieres hacer algo para remediarlo, comienzas a correr.

Las primeras veces son un desastre. En mi caso, cuando empecé a correr no aguantaba ni 10 minutos y tampoco penséis que iba esprintando. Iba despacito, despacito y me ahogaba. Vamos, una forma física lamentable. Verte así te pica. Empiezas a picarte porque te ves fatal y así entras en una nueva fase, la fase 2 o de superación y pérdida de peso.

Fase 2 – Superación y pérdida de peso

En esta fase influye muchísimo la cabeza. Está claro que hay que tener una motivación para empezar cualquier actividad física desde cero. Como digo, te ves físicamente lamentable, no te gusta cómo te ves en el espejo y cada día intentas superarte un poco más, porque sabes que con ejercicio (y comiendo menos y más sano, está claro) es la única forma en la que te verás bien. De esta forma aguantas cada día un poco más y en pocas semanas habrás perdido algunos kilos. Te empiezas a encontrar mejor contigo mismo. Cada vez mejor. Entras en la fase 3, que yo llamaría de comienzo de la adicción.

En mi caso, creo que hicieron falta unos 4 – 5 meses, en los que adelgacé unos 10 kg. que me sobraban. En ese periodo ya estaba corriendo aproximadamente una hora, prácticamente todos los días, a un ritmo bajo, pongamos 6 minutos el kilómetro. Por aquél entonces no había gps, ni tenía cuenta pasos para ver la distancia, con lo cuál tampoco sabía exactamente los kilómetros que corría.

Fase 3 – Comienzo de la adicción.

Como te ves bien, cada día puedes correr un poco más de distancia y un poco más rápido,  quieres seguir corriendo. Te compras unas zapatillas un poco más adecuadas a tu forma de correr y ropa deportiva técnica. Ya no vas a poder parar. Ya no es el simple hecho de estar en forma. Quieres mejorar y cuanto más corras y más rápido mejor.

En esta fase comienzas a leer en revistas especializadas métodos de entrenamiento, porque el simple trote ya no vale para mejorar. Además, miras de reojo las carreras populares y, finalmente, decides apuntarte a una para ver lo que es. Pasamos ya a la fase 4, Adiccion total.

En mi caso, tuve ayuda en la fase de comienzo de la adicción, ya que comencé a correr con unos compañeros de trabajo que iban bastante más avanzados que yo. Correr en grupo ayuda muchísimo al entrenamiento porque siempre hay un punto de competición entre el grupo y eso incrementa el nivel de entrenamiento. Entrenarás más y mejor que haciéndolo sólo.

Fase 4 – Adicción total.

En esta fase corres por estar en forma, pero ya no vale sólo eso y también lo haces por lograr un cierto tiempo en cada carrera. Te preparas las carreras y quieres hacer cada vez mejor tiempo. Llegado cierto momento, te planteas retos superiores en cuanto a distancia y al final "cae" una o varias medias maratones e incluso el reto final, la maratón.

Yo estoy en esta fase desde hará 6 años, aunque por problemas de rodilla no he podido correr todo lo que me hubiese gustado y creo que tampoco podré abordar una maratón. Las medias sí, ya he hecho dos y creo que seguiré con alguna más.

¿Mi entrenamiento? Tampoco es muy exagerado, teniendo en cuenta lo que hacen algunos compañeros míos.. Entre 2 y 4 veces a la semana, 20 y 40 km. semanales, dependiendo de en qué punto esté, si simplemente corriendo para mantenerme, o con algún objetivo concreto de entrenamiento.

Conclusión

Esta es mi experiencia y mi impresión sobre las fases de las personas que comienzan a correr. No siempre se puede estar en forma para correr carreras o para superarse, ni tampoco todo el mundo llega a la fase 4, ni hay por qué hacerlo. Lo importante es disfrutar cuando se corre, no hacerlo por obligación. Las nuevas metas llegarán de forma natural, si tienen que llegar. Si lo que te gusta es dar una vuelta un par de veces a la semana, perfecto.

En próximos posts os daré algunas ideas para salir a correr por Las Tablas, Sanchinarro y Montecarmelo, para que las salidas no sean siempre por el mismo circuito y no se haga muy monótono.

Sin más, espero que este post haya sido de vuestro interés.

Hasta el siguiente post!