Mi vida con una celiaca (I)

Buenas,

Sin gluten
Hoy comienzo una serie de posts que no tienen mucho que ver con el barrio donde vivo, sino que tienen el objetivo de mostrar mi experiencia al conocer y comenzar a convivir con una persona celíaca.

Hace 3 años no sabía ni lo que era ser celiaco, ni qué era el gluten, ni nada que se le pareciese. Conocí a una chica y de las primeras cosas que me dijo era que era celiaca, como si eso pudiese ser un problema para quedar con ella. Me llamó mucho la atención que me alertase de esa forma sobre su intolerancia / enfermedad. Era como, oye, quiero que lo sepas cuanto antes por si te quieres echar atrás. Obviamente no me eché atrás..

En estos tres años he leído mucho sobre el celiaquismo y existen múltiples páginas de referencia y blogs en los que informarse, conocer lugares donde comer, cenar, ir de tapas, etc. En este caso yo pretendo dar un punto de vista distinto, el mío, el de la persona que convive con alguien celiaco. De esto no he visto tanto escrito en internet..

Resumiendo y por si no quieres leer más, convivir con  un celiaco no es para nada imposible, pero hay que tener mucho cuidado, ser constante y hacer las cosas bien. Tienes que ser apoyo y también la voz de la conciencia cuando la dieta no se hace correctamente.

Si sigues en esta línea, te interesa el tema, con lo cuál, prosigo. Por si no conoces o no sabes muy bien qué es la celiaquía, te dejo un enlace a Wikipedia, que la describe bastante bien.

A grosso modo, un celiaco no puede comer nada que contenga gluten. ¿Y qué es el gluten?, pues una proteína. ¿Y qué contiene gluten?. Cualquier cosa hecha de trigo, cebada y centeno, principalmente. Hay más cereales que contienen gluten, pero estos son los principales.

¿Os podéis imaginar la cantidad de alimentos que contienen gluten?.

En mi caso, la intolerancia de mi chica fue detectada de una forma increíblemente tardía. Imaginaos que tenéis intolerancia a algún alimento y lo estáis comiendo toda la vida.. Pues ese era su caso. Ella comía pan y alimentos con gluten desde siempre y según fue creciendo y haciéndose mayor las crisis se incrementaban. Llamaré crisis a los episodios de diarrea, vómitos, dolor abdominal y alergias cutáneas.

 Por lo visto, ella había ido a un montón de médicos, estado muchísimas veces en urgencias, pero nadie le dijo, "eres celiaca". Siempre era alguna otra cosa del aparato digestivo acabada en "itis".

Por fin, un médico diagnosticó correctamente la enfermedad y aquí empezó el primer problema, el que el enfermo reconozca y acepte que es cierto y que tiene una enfermedad que si no se trata como es debido puede derivar en algo grave de verdad. No sé cómo lo llamarán los expertos, pero es una fase de negación muy clara. Y aquí es donde intervienen las personas que rodean al enfermo.

En mi caso, conocí a mi chica en plena fase de negación. Muy extendida en el tiempo, por cierto, porque aún hoy sigue diciendo que cree que los médicos se equivocan y que no es celiaca. Pero para eso estamos, para que ella vuelva a la realidad y se siga cuidando.


Porque uno de los peligros de la fase de negación es que el enfermo deje de hacer una dieta estricta. Y eso es lo que pasaba con ella. Se saltaba la dieta cada dos por tres, aún sabiendo que era perjudicial para su salud.

Mi aportación en esta fase fue de "poner orden". No podía ser que varias veces a la semana estuviese malísima. Así que empecé una campaña de concienciación y de ser muy pesado y estricto en lo que comíamos, para que ella misma se diese cuenta de la gravedad de una dieta incorrecta. Y en unos meses lo conseguí y mejoró muchísimo su calidad de vida.

 No he comentado que al hacer una dieta con gluten, se pueden desarrollar otras intolerancias. En este caso, ella había desarrollado intolerancia a la lactosa, que superó en pocos meses al hacer una dieta más o menos estricta.

Por no extenderme mucho, hoy lo voy a dejar aquí. Sigo en los siguientes posts explicando cómo se va desarrollando la vida con una celiaca.

Hasta el siguiente post!